En Paris 1


Espero que estas líneas de alguna manera ayuden a alguien que viaje pronto, a alguien que lo haya hecho y pueda recordar, o alguien que desee sentir o no algo parecido…

Primer Día. Le voyage

Faltando pocas horas y sin haber dormido por el mal día anterior pasado por tanto alcohol consumido, es que ando viendo si todos los documentos ropas y aparatos necesarios entran en las maletas permitidas por la aerolínea. Finalmente y gracias a la ayuda de mi hermana puedo decir que estoy listo. Y sin olvidar pasar a despedirme de mis abuelos y mi tía, los cuales más preocupados por mi estado de salud que por el viaje en sí, se disponen a decirme adiós. Adiós, no fue algo más frío ni más cálido de lo que tenía en mente, pero fue igual un adiós, que no deja de ser algo triste en cualquier sentido. Es dejar tantas cosas atrás, las buenas y las malas, ambas igualmente extrañables.

Una vez en el avión hacia Lima, la capital de mi país, mi país Perú (Antes nunca lo mencioné como tal… de dónde eres?... de Perú). Ya en Lima tomé los últimos respiros de un aire local… citadino muy a lo nuestro; procedí a comprar algunas cosas que olvidé en Arequipa, para esto tomé una combi fuera del aeropuerto (en el Callao con los clásicos “sube varón”), pensando que extrañaría nuestros medios de transporte tan baratos, y fui rumbo a Plaza San Miguel (la verdad las cosas ahí no son tan baratas que digamos) donde compré un par de calzados que tuve que meterlos en la maleta de “mano” con un poco de magia y organización. De regreso en el Aeropuerto sólo me quedó esperar pensando y asimilando el hecho que es la primera vez que salgo del Perú (Chile y Bolivia no cuenta, porque sólo con DNI uno lo hace). Adiós Perú espero verte otra vez, no muy pronto de manera que conozca más el mundo.

De camino a Madrid me llevé la sorpresa de viajar con un señor de origen italiano que vino a Perú en épocas de la segunda guerra mundial, no me contó nada de aquella pero sí mucho de sus hijos y lo que hacía en Perú. No fue un viaje muy largo ni pesado (en especial si uno compara 12 horas en avión versus 16 horas en bus a lima), pero al sumar todas las horas desde Arequipa hasta Paris si fue algo que se tiene que tomar en cuenta. Una vez en el Aeropuerto de Barajas Madrid, estuve preocupado en inmigraciones, con tanto que me dijeron que aun ahí pueden regresarte a tu país, finalmente me pusieron un sello y listo. Las señales en un aeropuerto grande son realmente útiles y también seguir a todo el mundo hasta cierto punto. Luego de nuevo a esperar, pensando la suerte que tuve de que esta experiencia aún haya sido en mi idioma puesto que hasta Paris todo fue por Iberia. Adiós Madrid no te conocí casi nada, pero estoy seguro que muy pronto lo haré, guardas en ti los más grandes recuerdos de mi juventud, mis más grandes amigos.

De camino a París, muy poca gente, un avión más pequeño, pero pude ver la ciudad luz de noche y claro con todas sus luces, las cuales cada vez se acercaban más y más, y luego como con un parpadeo ya estábamos en tierra: el Aeropuerto de Orly. Lo primero buscar mi maleta lo cual sucedió sin dificultad, y lo segundo buscar inmigraciones, pero me encontré con la puerta la salida. Me dije: “Hey aquí uno llega y sale no más”, así que fui a información y pregunté si necesitaba algún sello de entrada (con un muy mal francés hablado) pero entendí que mi entrada por Madrid a la Unión Europea y ese sello era todo lo necesario. Así que llamé a Caroline (mi amable amiga que se ofreció a recogerme) y esperé.

Hola Paris, espero que podamos ser grandes amigos y más que eso jajaja.

1 comentarios:

Miguel Lerzundi dijo...

... que lleguen a ser buenos amigos "et plus si affinités"